HISTORIAS DE BUS 2
Algunas veces incluso atentamos contra nuestra integridad física.. si señor!!!
El sueño, producto de un día intenso y lleno de stress nos produce el mas incontrolable de los sueños, uno tan profundo que por unos instantes no sabemos de nosotros mismos, y es que aquí, justo en esta parte del post debo confesar las diferentes modalidades de golpes que me he propinado a causa del sueño en el bus que para mi es casi el hobbie numero 1 de mi diario vivir.
El primero es el de la ventana. Por lo general siempre voy sentado en la silla que da contra ella, por aquello de la meditación y el estar lo mas lejos posible de las piernas y otras cositas de los pasajeros cuando el bus se llena, así que justo a los 20 minutos de haber emprendido mi viaje el sueño se apodera de mi; Acto seguido la cabeza empieza con el valet del movimiento de la “caña de pescar” lo recuerdan? Bueno. Justo ahí la cabeza pierde todo horizonte y la ventana esta siempre dispuesta a recordarte cual es… de repente… PUM! Te despiertas como medio desorientado y con la vergüenza inmediata al reaccionar y ver que la gente te ve como diciendo… pobrecito si pudiera me cagaria de la risa… pero no… mejor me aguanto.
Luego viene uno que es el más doloroso y aquel que inevitablemente despierta carcajadas insesables entre los pasajeros del bus y es nada menos que contra la varilla del asiento frente de ti… AUCH!!! Que dolor. Bueno este te lo das cuando las sillas del trasporte están tan apretadas que casi vas de pie, así que como puedes te sientas y emprendes el regreso a casa. Luego de los ya mencionados 20 minutos de gracia el cuerpo comienza a descansar y de repente sin previo aviso tu cabeza se va contra el mundo y el golpe contra la varilla te duele a tal punto que te llevas de inmediato la mano a la cabeza y casi casi gritas, HIJUEPUTA!!! Luego te fijas y cada pasajero del bus esta riendo a regañadientes con un inmundo “jijiji” y el resto del camino te vas pensando en bajarte del bus para no soportar mas tal bochorno.
Como bien decia uno de los lectores del post anterior esta el famoso borracho que nos habla de la vida y lo miserable que es con su aliento asqueroso y su inevitable superproduccion de saliba que nos cae en la mejilla sin nada que hacer para evitarlo, lo peor es que desde que se sienta nos saluda y nos empieza a pregusntar por toda la familia y habla de la juventud como si fuera lo mas valioso que alguna vez tubo y que se perdio en medio de una caja de chirrito ardiente. Triste... muy triste. Pero tambien esta el borracho feliz , que se sube al bus muerto de la risa y siente que ha tenido la mejor noche de su vida, asi que lo hace diferente al anterior borracho, este es por lo general es mas joven y esta pasando por un buen momento de su vida y sus am,igos son lo mejor del mundo asi que se emborracha y nmos fastidia un rato mientras se queda dormido y se deja llevar hasta el paradero.. jajaja pobrecito!!!
El sueño, producto de un día intenso y lleno de stress nos produce el mas incontrolable de los sueños, uno tan profundo que por unos instantes no sabemos de nosotros mismos, y es que aquí, justo en esta parte del post debo confesar las diferentes modalidades de golpes que me he propinado a causa del sueño en el bus que para mi es casi el hobbie numero 1 de mi diario vivir.
El primero es el de la ventana. Por lo general siempre voy sentado en la silla que da contra ella, por aquello de la meditación y el estar lo mas lejos posible de las piernas y otras cositas de los pasajeros cuando el bus se llena, así que justo a los 20 minutos de haber emprendido mi viaje el sueño se apodera de mi; Acto seguido la cabeza empieza con el valet del movimiento de la “caña de pescar” lo recuerdan? Bueno. Justo ahí la cabeza pierde todo horizonte y la ventana esta siempre dispuesta a recordarte cual es… de repente… PUM! Te despiertas como medio desorientado y con la vergüenza inmediata al reaccionar y ver que la gente te ve como diciendo… pobrecito si pudiera me cagaria de la risa… pero no… mejor me aguanto.
Luego viene uno que es el más doloroso y aquel que inevitablemente despierta carcajadas insesables entre los pasajeros del bus y es nada menos que contra la varilla del asiento frente de ti… AUCH!!! Que dolor. Bueno este te lo das cuando las sillas del trasporte están tan apretadas que casi vas de pie, así que como puedes te sientas y emprendes el regreso a casa. Luego de los ya mencionados 20 minutos de gracia el cuerpo comienza a descansar y de repente sin previo aviso tu cabeza se va contra el mundo y el golpe contra la varilla te duele a tal punto que te llevas de inmediato la mano a la cabeza y casi casi gritas, HIJUEPUTA!!! Luego te fijas y cada pasajero del bus esta riendo a regañadientes con un inmundo “jijiji” y el resto del camino te vas pensando en bajarte del bus para no soportar mas tal bochorno.
Como bien decia uno de los lectores del post anterior esta el famoso borracho que nos habla de la vida y lo miserable que es con su aliento asqueroso y su inevitable superproduccion de saliba que nos cae en la mejilla sin nada que hacer para evitarlo, lo peor es que desde que se sienta nos saluda y nos empieza a pregusntar por toda la familia y habla de la juventud como si fuera lo mas valioso que alguna vez tubo y que se perdio en medio de una caja de chirrito ardiente. Triste... muy triste. Pero tambien esta el borracho feliz , que se sube al bus muerto de la risa y siente que ha tenido la mejor noche de su vida, asi que lo hace diferente al anterior borracho, este es por lo general es mas joven y esta pasando por un buen momento de su vida y sus am,igos son lo mejor del mundo asi que se emborracha y nmos fastidia un rato mientras se queda dormido y se deja llevar hasta el paradero.. jajaja pobrecito!!!
en fin hay mas de mil especies de bus y podria seguir sin parar hablando de estos señores y señoritas que vemos cada dia, asi que les dedico es post, por dejarnos una anecdota que contar al regreso a casa y al otro dia en el trabajo....

